Topacio
Si
bien es cierto Topacio no era su verdadero nombre, pero en los momentos en que
acabas de conocer a alguien y teniendo la certeza de no volver a verlo nunca,
se antoja ser siempre otro.
Entre
un lunes a una librería en el centro histórico donde predominaba la venta de
libros viejos.Fui un niño que a los 13 años disfrutaba al encontrar libros de poesía lírica, mi favorita ─después explicare porque─ sin embargo, ese gusto prevalece aún en mí.
Aquella tarde sobre pequeños estantes había oferta de libros de todo tipo en 20 pesos.
La Navidad en las montañas, El Zarco, El sí de las niñas, Así Hablo Zaratustra, una edición seminueva de Estas ruinas que ves atrapo mi atención.
Hojeaba deliciosamente cuando una vocecita pregunto:
─ ¿te gusta Ibargüengoitia?
Alce la vista mientras respondía y al mismo tiempo descubría una chica de cabello negro y grandes lentes. Lo primero que le vi fueron los ojos, parecían 2 canicas nuevas de color negro muy brillantes y enseguida su boca grande pintada de rojo.
─Si, me encanta ─respondí. ─¿Te gusta a ti también?
─Si, ya leí todos.
─Wow se me hace tan raro encontrar hoy en día una chica que lea, aunque bueno, no hace mucho me hice amigo de una.
─ ¿Y que más te gusta leer? Pregunte emocionado.
─Pues de todo, novela, ensayo, poesía.
Dios mío, mi alma gemela ─pensé.
─ ¿Y tu? Me pregunto mientras subía sus enormes lentes a la vez que arrugaba de forma sexy su nariz.
─Ídem (palabra dominguera) me encantan sobre todo los poetas malditos, Baudelaire, Gerad de Nerval, el conde de Lautreamount…
─No me suena ninguno, pero ¿Por qué son malditos? Pregunto interesada
─Por que encontraron la belleza en el mal.
─¿Hay belleza en el mal?
─Más de la que te imaginas ─dije tratando de parecer interesante.
─¡Uy! ─respondió con ironía y sin tantito miedo (Me acorde de Karelin)
─Pues no veo como cual. ─respondió altanera
─Te puedo querer como se quiere a la muerte tras la agonía del encierro en una prisión perpetua en lo más alto de la montaña ─Es de un poeta maldito contemporáneo. (O sea Yo).
─¿Lo ves? Eso fue hermoso y a la vez oscuro ─argumenté triunfante
─Mmm no está mal pero no compraría un libro de ese poeta ─dijo indiferente y frunció la naricita otra vez.
─Pacatelas!! Eso sí dolió
─Bueno sin embargo siempre hay público para cada locura que se ocurra ─eso también es mío─
Silencio incómodo. Hora de partir
─ Me tengo que ir. Y a todo esto ¿Cómo te llamas?
─Topacio
─Mucho gusto Topacio
─Yo soy Felipe del Río. (jajajaj un personaje de una película que me gusta mucho y que por cierto recomiendo: Al son de la Marimba)
─Mucho gusto Felipe
─Pues nada, buena suerte en tus lecturas.
Caminé hacia el metro, ya era tarde y el cielo amenazaba con llover. Entre a una tienda de helados y me compre uno de frutas secas. Delicioso.
A las primeras gotas caminé hasta la estación de Bellas Artes y antes de pasar mi tarjeta de acceso por los torniquetes, “I saw her standing there”.
Si. La ví ahí.
Los lentes le resbalaban por la nariz y buscaba en su bolsa-mochila, supongo yo que su boleto del metro.
Me acerqué amigable para no apenarla.
─Hola Topacio
─Ah, hola
─¿quieres un boleto? Pregunte sonriendo
─ Si, te lo acepto por que no encuentro los míos y se me hace tarde ─respondió mientras mascaba un chicle y tronaba una bombita
─Pues vamos.
Subimos al metro y tome una foto mientras tronaba otra bombita.
─Pues nada Topacio, me despido por segunda vez, mi verdadero nombre es Legión
─Mucho gusto Legión, yo soy Lilith
Reí de verdad encantado por el nivel de su ironía y salí del vagón sin dejar de verla y de decirle adiós con la mano.
3 comentarios:
Te puedo querer como se quiere a la muerte tras la agonía del encierro en una prisión perpetua en lo más alto de la montaña....pufff
:3 hermoso
Solo dire algo " me encanto "
Eres simplemente genial !!! Felipe del Rio!!!
Atte. Tu admiradora !!!
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